“… y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó…….”
Con esta estrofa del tango “Naranjo en Flor” de Homero Expósito, queremos recordar a Mario Rizzo, quien falleciera el 3 de agosto pasado en la ciudad de Cádiz.
Compañero y buen amigo, de espíritu tenaz, solidario y crítico, ejerció su profesión en el área contable y fiscal.
Llegó a Madrid el 6 de agosto de 1978 cuando se vio obligado a marcharse de Argentina por su militancia política.
La lealtad, la amistad y la solidaridad guiaron su conducta y caracterizaron su relación con los otros.
Hoy se cumple un mes desde el día en que nos dejó y queremos recordarlo como él se merecía: con nuestro más entrañable cariño.
A su esposa e hija les queremos hacer llegar nuestra amistad y hacerles saber que en este Departamento de Cultura tienen amigos dispuestos a acompañarlas.








